Organizaciones sociales alertan sobre la no inclusión de la Política Pública de Ambientes Alimentarios Escolares Saludables -PPAEAS en el Proyecto de Acuerdo 013 del Plan de Desarrollo 2024-2027 Cartagena Ciudad de Derechos. El Proyecto de Acuerdo No 013 del Plan de Desarrollo Cartagena Ciudad de Derecho, que se debate en el Concejo Distrital, propone más de lo mismo para combatir el hambre.
FIAN Colombia, la Iniciativa “Por Nuestras Raíces”, junto a organizaciones sociales de Cartagena, hacen un llamado a la administración distrital y al Concejo Distrital para que en el Plan de Desarrollo 2024- 2027 “Cartagena Ciudad de Derechos” se incluya la Política Pública de Ambientes Alimentarios Escolares Saludables -PPAEAS, adoptada mediante CONPES 01 de 2023.
Esta Política Pública, ha sido pionera en el país, fruto de una iniciativa de participación de las organizaciones sociales, del Departamento Administrativo Distrital de Salud – DADIS, la Secretaría de Educación Distrital – SED, el Plan de Emergencia Social, Pedro Romero -PES, la Universidad de Cartagena, el ICBF y FIAN Colombia. Esta política cumple con las recomendaciones establecidas en el Plan de acción para la prevención de la obesidad en la niñez y la adolescencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Luego de la revisión del Proyecto de Acuerdo 013 del Plan de Desarrollo que el alcalde Dumek Turbay radicó el 29 de abril en el Concejo, líderes y lideresas sociales de diversas organizaciones se encontraron con la sorpresa de que la Política Pública de Ambientes Escolares Alimentarios Saludables – PPAEAS había quedado por fuera de este Proyecto de Acuerdo.
Para el profesor Carlos Díaz Acevedo, integrante de “Cartagena Mía Mesa Local de Infancia y Adolescencia por una ciudad un metro diez, a la altura de la niñez”, la inclusión de esta política pública, primera de este tipo en una ciudad capital, constituye un gran paso para que la Alcaldía Mayor y el Concejo distrital estén a la altura de los niños y las niñas y de su Derecho Humano a la Alimentación y Nutrición Adecuadas (DHANA) al promover
entornos escolares alimentarios saludables desde el enfoque de derechos. Su inclusión permitiría la promoción de hábitos y alimentación saludable y natural en las Instituciones y Comunidades Educativas de Cartagena.
La exclusión de la PPAEAS genera una alerta porque impide su implementación y representa un retroceso del Distrito en materia de derechos humanos, que va en contravía de la garantía del Derecho Humano a la Alimentación y Nutrición Adecuada de niñas, niños y adolescentes en el ambiente educativo.
En esta revisión también se detalló que el programa Seguridad Alimentaria y Nutrición para la Erradicación de la Pobreza Extrema, que hace parte del componente “Impulsor de avance: Superación de la Pobreza Extrema y Soberanía Alimentaria”, plantea la estrategia Hambre cero que busca atender a 51.000 personas en inseguridad alimentaria.
Dentro de la estrategia la administración Turbay detalla que fortalecerá esta iniciativa con el “aprovechamiento de los alimentos de aliados como comerciantes de la ciudad que generan mayor adquisición de alimentos y los mercados mayoristas, para así llegar a hacer útiles productos de consumo que estén próximos a ser desechados, y realizar con ellos el aprovechamiento de estos para alimentar desde los comedores y ollas comunitarios a los cartageneros en estado de inseguridad alimentaria”.
Esa estrategia que pretende implementar la Alcaldía de Cartagena abre la puerta a los productos comestibles y bebibles ultraprocesados para combatir el hambre en los barrios focalizados de zonas rojas en extrema pobreza.
Yaneth Valero, coordinadora de la línea de Incidencia Territorial en FIAN Colombia, advirtió que es lamentable que mientras que en la línea y el componente de impulso se plantee un enfoque de Soberanía Alimentaria, en los programas quede reducido a “seguridad alimentaria” que no tiene un enfoque de derechos. Así mismo, anotó que en la descripción del alcance del programa se queda solo en la erradicación de la desnutrición y no se incluyó la necesaria apuesta por eliminar la malnutrición, una de las situaciones que
más está afectando a la población cartagenera y que tiene estrecha relación con la aparición de enfermedades crónicas no transmisibles como la obesidad, sobrepeso, diabetes y diferentes tipos de cáncer.
Finalmente, como organizaciones de la sociedad civil defensoras de derechos humanos de niñas, niños y adolescentes, reiteramos el llamado al Concejo y a la Alcaldía Distrital a incluir dentro del Plan de Desarrollo el enfoque de Derecho Humano a la Alimentación, a priorizar la implementación de la Política Pública de Ambientes Escolares Alimentarios Saludables y se fije como meta el acceso a alimentos reales y excluir el uso, distribución, entrega, promoción o publicidad de productos comestibles y bebibles ultraprocesados de los programas, estrategias y proyectos que se vienen planteando para luchar contra el hambre.
“¡Ángeles somos, del cielo venimos, pidiendo la implementación de la Política Pública de Ambientes Escolares Alimentarios Saludables, para nosotros mismos! Tintililillo, tintililillo” cantan las niñas y los niños.